La representación de la mujer abotonada en el entretenimiento y los medios de comunicación ha tenido un impacto significativo en la sociedad. Por un lado, ha contribuido a perpetuar la idea de que la mujer debe ser conservadora y tradicional en su forma de vestir y comportarse. Por otro lado, también ha permitido a las mujeres explorar diferentes roles y personalidades, y ha proporcionado un modelo a seguir para aquellas que desean ser más conservadoras y elegantes.