La película sigue a Satoshi, un niño de 11 años que vive en un pueblo costero de Japón durante la posguerra. Un día, mientras explora la costa, Satoshi encuentra una garza blanca herida que se convierte en su compañera de aventuras. A medida que pasan más tiempo juntos, Satoshi aprende valiosas lecciones sobre la vida, la amistad y el crecimiento personal.