Todo comenzó con un individuo que, de manera aparentemente inocua, se encontró envuelto en una espiral de pensamientos obsesivos. Lo que en un principio parecía una simple fijación, pronto se convirtió en una fuerza consumidora que afectó cada aspecto de su vida. A medida que la obsesión crecía, también lo hacían las acciones desmedidas y los comportamientos erráticos.